El vínculo con la región para recoger los mejores frutos (1969-1999)

 

Vecchia Malga fue fundada en 1969 por Rino Chiari y su esposa Mara. La actividad comercial se basa en la importación de productos fresquísimos, procedentes de las zonas de producción típicas, para distribuirlos a las mejores tiendas minoristas de Bolonia. En aquel momento el conocimiento directo de las empresas locales permitió a la familia Chiari crear una red de proveedores de confianza y poder ofrecer una distribución de alimentos de gran calidad. Gracias a esto, el mercado se amplió, primero a Módena y rápidamente a toda Italia.

 

Las tiendas de Vecchia Malga: escenario del sabor (2000-­2016)

 

Gracias a su experiencia, la familia Chiari entendió que un buen producto no se saborea solamente comiéndolo, sino antes "saboreándolo" con los ojos. Por este motivo decidió ofrecer a sus clientes un espacio en el que encontrar juntas todas las excelencias gastronómicas italianas. Se crean las tiendas y los puntos de degustación, diseñados para destacar las características de los productos típicos mediante un escenario de estilo antiguo, inspirado en las tiendas de la torre de los Asinelli.

 

Lo mejor de Italia, seleccionado para usted (2017)

 

La apertura de la nueva página web, una tienda virtual repleta de productos típicos y delicatessen de las maravillosas regiones italianas, demuestra la renovada pasión por la enogastronomía de la familia Chiari. Al igual que en el pasado, el compromiso es seleccionar los mejores productos y proveedores de alto nivel, respetando estrictamente los métodos tradicionales de elaboración.

Se adquieren productos frescos y genuinos para la mesa, procedentes directamente de las zonas de producción típicas. El objetivo de Vecchia Malga es ofrecer lo mejor de la tierra italiana: desde quesos hasta embutidos, conservas y vinos. Para los amantes de la buena comida y el buen comer y para los que aprecian en particular los sabores de la cocina de Emilia-Romaña, Vecchia Malga se convertirá en un punto de referencia imprescindible.

La invitación para los clientes es organizar una visita en persona, para apreciar en directo los productos seleccionados por Vecchia Malga y respirar la atmósfera especial de los puntos de degustación que recuerdan directamente el mundo de la antigua Bolonia, la ciudad de las torres en continuo ascenso hacia el cielo, de los porches de madera, de los ladrillos rojos a la vista y del placer de la mesa que desde siempre estimula el trabajo paciente de la curación para obtener alimentos deliciosos y exquisitos, momentos de auténtica satisfacción para todos los sentidos.

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